martes, 18 de octubre de 2011

"Comisión de expertos" y la antigratuidad en educación

El Ministro de Educación Felipe Bulnes ha convocado a la llamada "comisión de expertos" con el fin de analizar el tema del financiamiento de la educación chilena, en particular la educación superior.
Al conocer los nombres de los 12 integrantes no deja de extrañar que provengan, principalmente, de un sector definido: el mundo de la empresa privada. Asimismo,han manifestado puntos de vista afines a los presentados por el gobierno, a saber: el financiamiento a través de becas y créditos, pero alejados de la idea de la gratuidad (al menos la total).
No estoy diciendo, a priori, que sus opiniones carezcan de validez, sino que en un momento tan crucial, como los que hemos vivido los últimos 5 meses, habría esperado que hubiese una discusión amplia, con puntos de vista discrepantes y de carácter técnico. De esta manera, se pierde una buena oportunidad de diálogo social a un nivel especializado, pues las suspicacias en torno a las conclusiones a las que pueda llegar esta comisión se acentúan al no estar presente representantes de posiciones antagónicas. Insisto en el caracter técnico, pues luego, a la hora de definiciones legales, vendrá la discusión política acerca de estas sugerencias que deberá considerar otros factores relevantes en materia educacional.

Nómina y características de los miembros de la Comisión

domingo, 4 de septiembre de 2011

La insoportable levedad del ser

Me sumo a la tristeza de la pérdida de tantas vidas hermosas en el accidente aéreo del archipiélago de Juan Fernández. Estos días hemos conocido un poco más de sus historias de entrega y amor, las que  nos sirven de aliciente para seguir confiando en el ser humano....la juventud de las personas fallecidas nos "abofetea" en el alma, recordándonos que la vida es bella y fragil, invitándonos a valorarla y disfrutarla a cada instante...y también nos hace constatar la insoportable levedad del ser...

Un amigo de Felipe Camiroaga, destacado animador de televisión y la figura más conocida dentro de listado de fallecidos, comentaba que éste le habría pedido que al momento de su muerte escuchara una canción de Silvio Rodríguez titulada "Ángel para un final". A modo de homenaje la coloco, como asimismo el listado de fallecidos.


Silvio Rodríguez, "Angel para un final"

Listado de fallecidos en accidente aéreo

miércoles, 24 de agosto de 2011

La capacidad crítica

A raíz de una columna de Carlos Peña, llamada "La nueva beatería", me ha surgido expresar un comentario relacionado con la capacidad crítica y el rol de las universidades.

He sostenido que las universidades, en especial las estatales y públicas, deben tener capacidad subversiva. Entiendo por esto la posibilidad, y el deber, de pensar en forma alternativa a la sociedad. Los intelectuales adscritos a las universidades deberían aproximarse al análisis social no sólo rindiendole culto al pragmatismo, ejemplificado en un énfasis profesionalizante de estas intituciones sino que, paralelamente a la formación de cuadros de profesionales, es deber presentar alternativas a los modelos establecidos.

Esta es una tarea muy difícil, pues implica diagnósticos certeros, elaboración de nuevos paradigmas y formulación de propuestas. La capacidad subversiva, entonces, favorece y estimula la diversidad. Con ello, las visiones unidimensionales del mundo se disuelven dando paso a propuestas que surgen desde puntos de vista que permiten la legitimidad de múltiples miradas de un fenómeno o proceso, según sea el caso. El llamado "pensamiento fuerte", ligado a pensamientos apriorísticos, con opiniones acabadas y fórmulas ideológicas definidas, no tendría cabida en un esquema donde el "pensamiento débil" reconoce la historicidad de dichas fórmulas y, por ende, la posibilidad de cuestionarlas y modificarlas. En otras palabras, el no asumir posiciones rígidas nos quita certezas pero nos proporciona amplitud.

Así, un rol irrenunciable de las universidades es el desarrollo del pensamiento crítico. Para eso los académicos se han formado por años, algunos nos toma toda una vida. Es nuestra labor ser capaces de criticar TODO aquello que nos circunda, material o inmaterialmente. Para ser más claro en lo expresado debo indicar que estoy usando la concepción griega de crítica, la cual entendía que para que el logos (concepto que implica acción, no olvidar que en los evangelios Dios mismo se indentifica como "logos") fuese aceptado como verdad, debía ser sometido a la crítica. De esta manera, la crítica sometía al logos a la exigencia de dar cuenta de su contenido, y si el logos soportaba la crítica, dando una respuesta razonable, articulada y coherente, entonces el logos se transformaba en una palabra lógica.

Por lo tanto, la crítica no era entendida como una constante oposición a alguna cosa. Al contrario, era el mecanismo necesario de validación. La capacidad crítica no nos lleva a situaciones estáticas más bien es la generadora de nuevas posibilidades de conocimiento, pero asentadas sobre bases razonables que contienen criterios de verosimilitud en un contexto determinado.

Con todo el aprecio que tengo por los estudiantes, aquellos respetuosos del otro, que han participado de diversas maneras en las aulas, asambleas, en twitter, facebook, marchas, conversaciones, etc., tanto en la denuncia como en las propuestas durante esta crisis educacional, considero que tanto el mundo político como el académico debería estudiar estas ideas con capacidad crítica. No quiero ser categórico con decir que no se haya o esté haciendo lo expresado, pero por lo que he visto, escuchado y percibido, casi se han asumido propuestas sin mayor debate. Una cosa es empatizar y concordar con el diagnóstico en general y otra es validar todo lo que los estudiantes proponen, como un axioma.

Asumir ideas como "verdades reveladas", que deben aceptarse y establecerse como un hecho de la causa; apreciar a los líderes que las promueven como "mesías"; deslegitimar cualquier otro diagnóstico, idea o propuesta contraria con criterios valóricos, me parece un despropósito y negación de la diversidad y la capacidad crítica. Todas las ideas deben estar en la palestra. Todas deben ser criticadas y las que soporten la crítica serán respuestas lógicas... para nuestro contexto histórico. Pues, confío en que los ciudadanos del mañana quemen nuestras construcciones acorde a sus necesidades y requerimientos. Que así sea.

Si queremos defender la educación estatal y pública, defendamos también los principios que la sustentan, y el espíritu crítico es uno de ellos.


Artículo de Carlos Peña


jueves, 18 de agosto de 2011

El cambio estructural que viene...

No puedo dejar de alegrarme de algunos episodios que se han apreciado en estos meses de expresión de la crisis educacional:

1. La posibilidad de la población de expresarse en las calles. No me refiero con ello a la expresión agresiva hacia un otro, que también es motivo de análisis pero no ahora. Sino más bien me refiero a la evolución que han tenido las manifestaciones masivas hasta hoy donde se ha instalado la cultura del carnaval, de la fiesta. El manifestarse en contra o visibilizar un problema social, como es la educación en este caso, no debe implicar el daño a un otro. Como tenemos memoria a corto plazo es conveniente recordar cómo la población "sin odio y sin violencia" se expresó en las calles por la opción del "no" en plena dictadura militar. Una dictadura que se terminó por medio de la votación, no por una acción violenta. Debemos acostumbrarnos a participar en las calles, pero también debemos abandonar ciertos vicios vinculados a ello, en especial no caer en la tentación de creernos con autoridad moral o superioridad ética respecto a quienes tienen otras formas de expresión. Si bien no me he sentido estimulado, en esta ocasión, a participar en las marchas, por diversas razones que no vienen al caso mencionar, considero que es un mecanismo que llegó para quedarse. No es nuevo, pero es refrescante. En especial como la han llevado los jóvenes. Ojalá en nuestro país podamos cultivar esta forma de expresión y, cuando sea el caso, manifestar a través de ella la alegría, la molestia o la seriedad por un asunto. Y, si bien hemos observado con pena acciones violentas de manifestantes que tienen como correlato la coerción policial (que en algunos cosas es franca represión), confío en que serán prácticas que, aunque de seguro se mantendrán, no contarán con la legitimidad del colectivo social.

2. Otros aspecto a destacar es la estimulante participación de los líderes estudiantiles en el debate generado. Se nota que han estudiado y analizado lo que están diciendo. Claro, también creo que está demás el uso de tonos de superioridad como cuando dicen: "nosotros le hemos hecho la pega a ustedes (los políticos) y le estamos dando las soluciones" o cuando los estudiantes secundarios reclaman haber iniciado el movimiento. Es cierto, pero el que alguien haya pensado o iniciado algo no le da la autoridad para arrogarse el control de movimiento generado. Pero ello no debe empañar que jóvenes líderes estudiantiles sean capaces de expresar articuladamente el tema. Esperemos que ahora sean capaces de concretar ese liderazgo en acuerdos beneficiosos para la sociedad chilena y pasar de la etapa de la denuncia y propuesta a la de ejecución. Estos jóvenes tienen razón, ya es bastante con haber colocado en el tapete un diagnóstico certero. Es tiempo que los demás actores mandatados por la población para esta tarea, ya sean políticos o técnicos, sean capaces de implementar soluciones que respondan a las demandas sociales. Ojalá que no queden al debe en las funciones que se esperan de ellos y que los dicursos populistas y arrogantes se batan en retirada. Ojalá los diversos grupos de intereses existentes al interior del estudiantado no les hagan la vida difícil a estos representantes que tan dignamente han llevado la bandera. Ojalá que podamos construir una sociedad donde las posturas del "adversario" no lo transforme en "enemigo". Confío en que esto se dará más temprano que tarde.

3. Lo anterior se circunscribe en una idea planteada por el movimiento estudiantil: el cambio estructural. Es verdad, se requiere un cambio estructural en la sociedad chilena para mejorar la educación y navegar en aguas democráticas. No obstante, considero que limitar el cambio estructural sólo a la modificación de la Constitución y las leyes sería trunco y no cambiaría realmente la estructura pretendida. El cambio estructural debe darse en la transformación de nuestra estructura cultural.

El fin del lucro que tanto se menciona, requiere que también dejemos de pensarnos como clientes, tan propio de la ciudadanía neoliberal y comenzemos a pensarnos como ciudadanos plurales. Ciudadanos que poseemos derecho de existir socialmente, a ser legitimados, respetados en nuestra diversidad sin que ello implique no ser considerados por conformar una minoría en opinión, raza, clase o género (incluyo en esto a transgénero, travestis, transexuales y homosexuales). Nos hemos acostumbrado a ser clientes, incluso hasta se denota un cierto gusto en serlo, quizás porque nos coloca en una posición de poder frente a un otro. No es raro, incluso, escuchar a estudiantes universitarios que llegan a indicar que harán un reclamo al Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) cuando algún aspecto en su formación educacional no ha sido satisfecho.

La ciudadanía neoliberal donde los ciudadanos somos clientes, es una herencia inmaterial del sistema económico-social heredado desde la adopción, en el último tercio del siglo XIX, de la estrategia liberal de desarrollo para nuestro país. Quizás esto funcionó bien, mal o regular según distintos puntos de vista, en el pasado. Pero hoy, evidentemente, ha hecho crisis. Claro, se requieren cambios legislativos, pero ellos deben ir acompañados por cambios culturales en los cuales se incorporen nuevos contenidos de conciencia, incluso aunque las formas se mantengan.

Finalmente, el cambio estructural cultural nos lleva a ser capaces de enfrentar nuevas formas de resolución de conflictos. Luego del problema por la educación vendrá el conflicto por la salud y así sucesivamente. Las marchas y expresiones visibles de descontento seguirán hasta que arriben otras formas. Mientras tanto, deberíamos aprender como sociedad (gobernantes y gobernados) a ser capaces de expresarnos sin necesitar suspender nuestras actividades cotidianas con el propósito de lograr nuestros fines. Los gobiernos deben ser tan visionarios que logren captar meridianamente las demandas sociales, articular espacios de participación y establecer instancias colectivas de ejecución de soluciones; la sociedad civil, también debe hacerse cargo de su diversidad y comprometerse en la formulación de pactos sociales que incorporen diversas miradas. (A veces la democracia degenera en una "dictadura de las mayorías").

Sí, se requieren cambios estructurales. Ojalá hagamos un buen diagnóstico para reconocer lo que debe ser cambiado y qué es lo que estamos adoptando.

Con satisfacción dejo unos link con intervenciones de dirigentes estudiantiles en una sesión de la Comisión de educación del Senado:

Giorgio Jackson (Presidente FEUC)

Camila Vallejos (Presidenta FECH) y Patricio Araujo

Gastón Urrutia (Universidad del Bío-Bío)


lunes, 15 de agosto de 2011

De Babel a la Diversidad

Hace un tiempo que no he comentado en el blog, y han ocurrido asuntos muy interesantes para tratar. En particular, tanto por mi vinculación con la Educación Superior en Chile como la relevancia del tema, la crisis educacional (que ha quedado manifiesta por el reclamo inicial de los estudiantes secundarios y universitarios), es lo que me ha impulsado a compartir estas líneas y sentar posición.

En primer lugar, creo firmemente en la Educación estatal y pública como aspecto fundamental de la sociedad. Con ello no descarto la existencia de otras formas de instituciones educativas, privadas o mixtas, pero éstas carecen de un aspecto inherente a las estatales: la preferencia por la Diversidad.

La Universidad es un espacio de Diversidad. Quizás de los últimos que van quedando. Por lo mismo, pueden coexistir formas alternativas de diversa índole, no marcadas por preferencias mayoritarias sino guiadas por orientaciones de vida antagónicas, irreconciliables e irrenunciables. Es lo que conocemos con el calificativo de "valores". Éstos por esencia, no son transables ni enajenables, por tanto, no pueden ser llevados al escrutinio público.

La democracia, como todo sistema humano, tiene límites y, en este caso, es el respeto a la conciencia de la persona. La educación estatal y pública debe garantizar la diversidad. Las instituciones mixtas o privadas, no pueden hacer lo mismo, pues muchas de ellas surgen bajo la tutela de organismos y corporaciones que tienen una opción inicial, bajo la cual organizan sus acciones educativas.

La educación debe ser gratuita, pero no para todos. Se que esta opinión es cuestionable, pero hay razones me llevan a proponerla: a) la cultura chilena entiende que lo gratuito es de menor valor y tiende no sólo a menospreciarlo, sino a desvalorarlo. "Lo barato cuesta caro", "paga Moya" o "paga el fisco" son frases de la cultura popular que delatan nuestra comprensión de la gratuidad. Quizás muchos que piensan que si la educación estatal es gratuita carece de valor (la privada, salvo si es filantropía pura, no me la logro imaginar sin la búsqueda de ganancias o un fin alterno) . Ello podría significar no valorar la carrera elegida y exigir el derecho de cambiarse todas las veces que crea necesario o simplemente no finalizar jamás la que inició. Alguien podría decir que esto no necesariamente debería ocurrir, y tendría razón para decirlo, pero es interesante observar la experiencia cotidiana cuando en nuestra cultura no sólo no se cuida sino que hasta se derrocha algo cuando consideramos que no nos pertenece o bien, nos pertenece a todos. Sin embargo, más relevante que lo dicho, me parece que la gratuitad es inequitativa ya que, en nuestra estructura social, siempre alguien paga. En este caso la "gratuidad" de la educación sería pagada por el Estado, esto es, todos nosotros. Ello nos lleva a la mala distribución de los recursos estatales, pues si alguien tiene las posibilidades de pagar por su educación ya sea a través de un arancel diferenciado, por subsidios, o a través de tasas preferenciales de interes u otra modalidad que no logro distinguir, sería posible que lo haga. Quizás sería bueno que esos dineros cancelados puedan retornar exclusivamente a financiar la educación. Pero ese no es el punto. Lo que quiero enfatizar es que si alguien tiene las posiblidades económicas de cancelar por su educación, que lo haga. En cambio, quienes no tienen esta posibilidad, deberían tener educación gratuita. Esto no sólo beneficiaria al estudiante, sino a toda la sociedad.

¿Es contradictorio con lo dicho antes acerca de la desvaloración por lo gratuito? Sí, si no se contextualiza. Cuando los pobres no pueden pagar por su educación es necesario llevar a cabo una "acción afirmativa", privilegiarlos con la gratuidad, aún corriendo el riesgo que ella no se valore, pues es mejor que no dejarles posibilidad alguna. Por supuesto que podrían existir medidas mitigadoras del riesgo de la deserción, pero creo que una de las más efectivas sería el beneficio de una mejor calidad de vida. En este caso, se lograría valorar la gratuidad. Pero, esta gratuidad necesariamente debería ir vinculada a otro aspecto: la calidad de la educación estatal. Si algo es gratis y de calidad, es derechamente un beneficio social. No me parece justo que un "pobre" le financie la educación a un "rico", si este puede pagarla. Todo lo dicho es totalmente discutible, ¿pero existe una razón objetiva, incuestionable y axiomática respecto a las propuestas en torno a un tema tan opinable? No lo creo, por ello llevo mi punto a otro aspecto.

En las Sagradas Escrituras se narra que la soberbia de la humanidad post-diluviana llevó a los hombres a construir una torre muy alta con el propósito de colocarse sobre los designios divinos. Era la torre de "Babel". Al poco andar de tan magnífica obra, se dieron cuenta que no podían seguir avanzando pues hablaban idiomas distintos. Si bien querían continuar creciendo en la edificación, no se lograban entender. Finalmente, los que lograron comunicarse, pues hablaban igual idioma, se unían y formaban grupos que tomaron rumbos distintos. Hasta ahí llegó el trabajo, el cual se debió abandonar pues no bastaba que los sujetos se entendieran entre algunos y no entre todos. "Babel" significa "confusión". El sólo comunicarse entre los que hablaban su propio idioma, llevó a la población a la confusión y su correlato, el estancamiento.

Esta es la imagen que viene a mi mente cuando aprecio el desarrollo del conflicto social por la educación: la confusión, producto de que hay sectores que, al parecer, sólo quieren hablar con los que hablan su propio "idioma". Estamos viviendo en "tiempos de Babel", pero hay que tender puentes. Hay que tratar no sólo aprender el lenguaje del otro, sino comprenderlo, legitimando a ese otro. No porque alguien hable "otro idioma" eso lo hace malo a priori. Debemos recobrar las confianzas, pero ese es un acto inicial de fe. Se debe confiar para solicitar las confianzas. Si ello no ocurre, no lograremos avanzar en la obra de construcción de un sistema educacional más equitativo.

Es necesario transitar del "tiempo de Babel" al "tiempo de Diversidad", donde las minorías no queden atrapadas en el desamparo de las "dictaduras de las mayorías", cuando se trata de visiones valóricas. Por eso no creo que deba existir un monopolio de la legitimidad moral del conflicto educacional. Habrá algunos que entiendan el paro de actividades académicas como parte de la movilización, y es legítimo; pero hay otros que lo entienden de otra manera, esto es, desvincular la continuidad de las actividades académicas con la movilización. ¿Es justo que se imponga una sóla forma de participar en el proceso de movilización? Creo que no. Aún más, opino que sobre este tema u otros, la movilización no puede ser apreciada sólo en su aspecto coyuntural, sino que debería ser considerada como permanente. Ello no significa estar en un paro de actividades sin fecha de expiración, más bien me refiero a una participación e interés contínuo por este tema tan gravitante, trabajando en medidas efectivas para su resolución.

Por último, no creo que la problemática central de la educación sea sólo la gratuidad, el lucro y la calidad, permítanme enfatizar un aspecto que me resulta inquietante: la empleabilidad de los egresados. Hoy día, miles de egresados de la educación superior en Chile no sólo no logran encontrar trabajo, sino que cuando lo encuentran deben ocupar funciones parciales, en condiciones laborales de menoscabo, con sueldos miserables o subempleados. Esto es inmoral e insostenible.

Artículos relacionados:

Patricio Navia ("La letra chica del Plebiscito")

Demandas CONFECH

Silvia Eyzaguirre (CEP) ("Consenso en educación")

Agradezco a mi hijo el envío de este link de Marcel Claude ("La educación pública es posible")

Propuesta del Gobierno (Ministro Felipe Bulnes)

Documento CONFECH ("Bases para una acuerdo social por la Educación chilena")

Propuesta base de la Concertación de Partidos por la Democracia

Propuesta del gobierno de Sebastián Piñera (G.A.N.E.)


lunes, 7 de marzo de 2011

¿Que tantos beneficios reporta el proyecto de post-natal a las mujeres?

Una de las noticias legislativas de estos días es la discusión en el Parlamento acerca del Proyecto de post-natal enviado por el Gobierno. A primera vista nadie podría negar la relevancia e importancia de este tema y podría sonar hasta de mal gusto colocar una opinión discordante acerca de este. Sin embargo, los cantos de sirenas aunque suenen agradables no siempre reportan beneficios reales. Hoy 8 de marzo se celebra el día internacional de la mujer y, debido a que ella es la que lleva el peso del cuidado de los niños, es que sólo coloco el tema de la disparidad de ingresos percibidos por el género femenino en relación a los hombres. Sin duda una discriminación odiosa que debe ser corregida. De igual modo, el proyecto de post-natal consagra esa mala distribución, pero en este caso entre mujeres. Los subsidios más altos por parte del Estado lo recibirán las mujeres con mejores remuneraciones y al revés, las mujeres más pobres, especialmente aquellas que no tienen contrato de trabajo o que son trabajadoras por cuenta propia, sin profesión. Como bien sabemos, en muchas ocasiones mujeres que ganan bajos sueldos optan por no tener un contrato de trabajo o no recibir el pago de imposiciones para conseguir un sueldo líquido mayor que le permita suplir sus paupérrimas condiciones de vida.
Eduardo Engel, profesor de economía en la Universidad de Yale escribió un artículo en el cual propone enfatizar una mejor canalización de los subsidios estatales a la mujer trabajadora, destacando el aporte a las salas cunas y sugiriendo la derogación del artículo 203 del Código del Trabajo que obliga a las empresas a proveer de salas cunas a empresas con más de 20 trabajadoras.
El tema es discutible y merece ser discutido, pues no sólo atañe a las mujeres si no a la familia en general. Por lo mismo dejo a continuación el vínculo para que puedan leer el artículo de Eduardo Engel.

bajar artículo E. Engel

domingo, 19 de diciembre de 2010

Raúl Castro y la "rectificación" privatizadora

El día de ayer el Presidente de Cuba, Raúl Castro, subrayó la necesidad que Cuba y los dirigentes del Estado revolucionario rectifiquen lo que calificó de "errores cometidos"en el pasado. Si ello no se hace, la revolución se hundirá. Lo inusual de su discurso ante la Asamblea Nacional es la ruta que señala como irreversible: "Los pasos que hemos venido dando y daremos en la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia son el fruto de profundas meditaciones y análisis, y podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso". Esta afirmación, que hace algunos años podría catalogarse de contrarrevolucionaria, se inserta dentro de los ajustes económicos que se vienen haciendo en la Isla. Entre ellos podemos indicar: a) mayor apertura la capital extranjero, b) desarrollo de la iniciativa privada, c) el despido de más de 500.000 puestos de trabajo estatales, y d) la eliminación gradual de subsidios compensatorios de la población cubana (que en pesos chilenos gana en promedio unos $10.000.- mensuales). Se espera que el sector privado pueda absorver esta mano de obra que queda sin trabajo, durante el 2011.
Por lo visto, hay vientos de cambio en Cuba. Si bien Raúl Castro insistió: "Nadie debe llamarse al engaño, la planificación, y no el libre mercado, será el rasgo distintivo de la economía [...]. No se permitirá la concentración de la propiedad", ello no es suficiente para que partidarios del antiguo sistema revolucionario cubano se manifiesten en contra de estas reformas.
Habrá que ver el desarrollo de esta nueva estrategia de desarrollo cubana. ¿Será este el sinceramiento de un modelo fracasado defendido a ultranza por líderes que hablan hoy de la necesidad de rectificar los errores cometidos? ¿Cómo se explica a los 500.000 cesantes que habrá el 2011, que el Estado revolucionario, en el que cifraban su confianza, hoy no los puede sustentar? Según Raúl Castro, la implementación de estas medidas privatizadoras y el empequeñecimiento del rol de Estado en materia de empleo y subsidios es un punto de no-retorno. ¿Me gustaría escuchar a Fidel Castro opinar la respecto? Vienen a mi memoria las palabras del "Che" Guevara, quien al partir a exportar la Revolución fuera de las fronteras cubanas, escribía a sus hijos que estaba confiado que el Estado los sustentaría... hoy no creo que estaría tan seguro de ello. Por último, imagino como se podrán sentir quienes confiaron a ciegas en un modelo económico revolucionario donde los beneficios personales quedaron subyugados a los intereses estatales, y hoy se les dice: ello fue un error y debemos despedirlos, esperando que los capitales privados puedan contratarlos.

Noticia en "La Nación (Argentina)

Opinión en el diario "El Porvenir" (México)

lunes, 22 de noviembre de 2010

Megalomanía y Reforma Educacional

Hoy a las 11 a.m. está presupuestado que el Presidente Sebastián Piñera anuncie la que, en sus palabras y las de su Ministro de Educación, es "la Gran Reforma a la educación chilena". Según el gobierno, esta es la "madre de todas las batallas", "una gran revolución en la educación chilena", la reforma "más" importante desde, a lo menos, 50 años!!! Que palabras más grandilocuentes. Pero, ¿cuál es la Gran Reforma? Al escuchar la Presidente Piñera y su Ministro Lavín, lo anterior se torna difuso: a) incentivo al retiro, b) más controles a través de pruebas estadarizadas, c) mayor poder de fiscalización para los directores de colegios, que incluso pueden despedir hasta el 5% de los profesores mal evaluados (ya veremos bajo que tipo de evaluación), entre otros aspectos. Pero, también hay aspectos que el Gobierno considera que "potencian" la educación: a) el aumento de horas tanto en lenguaje y comprensión como en matemáticas, b) el aumento del procentaje de sueldos para los "buenos" profesores. Cómo negarse a felicitar tales medidas!!! Aunque es conveniente levantar el velo y analizarlas un poco. El aumento de horas se celebra, pero es sólo estirar la sábana para taparse la cara dejando los pies desnudos, ya que se quita 1 hora de clase a materias tan importantes en la formación del sujeto en su plenitud social y personal como son Artes, Historia y Ciencias Sociales en general. No me explayaré en indicar lo nefasto que ello constituye para sociedades como la nuestra, sólo indicaré, por ahora, que no creo que esto sea simple elección al azar, más bien responde a una lógica de dominación donde los suejtos opinantes y pensantes constituyen un problema para un sistema neoliberal que intenta entronizar la idea de un sujeto obediente, unidimensional, donde las visiones alternativas (subversión) constituyen un problema. Dudo mucho que se incentive una política de mejoramiento de comprensión lectora que no tenga otro fin que aprobar test internacionales para así mejorar cosméticamente la imagen de la educación en Chile. En los últimos años ha habido una disminución sistemática de las horas de clases en asignaturas como historia. Baste recordar que en la década de los 80's y 90's se dictaban 5 horas semanales de Historia, y dos de Educación Cívica. Ello ha quedado reducido hoy a 3 horas de Historia. Una enseñanza de la Historia anacrónica y positivista donde el dato siguen siendo el eje central y no la reflexión a partir del mismo. Estoy de acuerdo en modificar la enseñanza de la historia, pero no relegarla a lo que ha quedado relegada la enseñanza de la Filosofía.
En cuanto al aumento de sueldos. Sólo se habla de porcentajes, pero no de cifras. Esto no es menor, pues el 30% que se toma como referencia para aquellos profesores que sean evaluados de manera excelente en la prueba Inicia (prueba que aplicará el Estado de manera obligatoria desde el 2011 a todos los egresados de pedagogías en Chile para medir su calidad) es el máximo al cual se puede llegar. En términos concretos, los pésimos sueldos de profesores que deben trabajar en varios colegios (para sumar horas y así poder hacerse un sueldo miserable) atentan contra la calidad de los mismos. Calidad que tanto el Presidente como el Ministro han insitido tanto en su deficiencia. ¿Por qué mejor no pagan sueldos decentes a los profesores? ¿Por qué no supervisan las ganancias de la educación privada y subvencionada para apreciar cuanto de los ingresos son distribuidos entres los docentes y no sólo engrosasn las arcas de los sostenedores? ¿Por qué no legislan contra el contrato por horas a honorarios y contrata de miles de profesores en Chile? Cómo un profesor va a comprar libros (carísimos por lo demás) y si los comprara llega a leerlos si el sistema educacional lo ha convertido en un "burócrata" en vez de un científico de su especialidad. Su trabajo está repletos de documentos, informes, pruebas, portafolios, y otras medidas de control!!!! ¿Qué se le da a cambio? La amenaza de despido si es mal evaluado. ¿Buena política no? Parafraseando a "Los prisioneros": "Bourdieu, sacúdete en tu cripta".
No podemos volver a la política del "palo y biscochuelo" de Portales!!!
Si esta es una "Gran Reforma educacional" entonces prefiero una "Pequeña Reforma Educacional", donde se considere a todos los actores sociales en un diálogo abierto y respetuoso; quiero una reforma humana, donde se dignifique tanto el estudiante como al maestro; quiero una pequeña Reforma que se vaya haciendo lentamente, pero sobre bases sólidas; quiero una pequeña reforma que no se considere una "revolución" sino una fase más en la "evolución" de las distintas culturas coexistentes en una Sociedad...claro, cómo van a saber esto los megalómanos que hablan de esta "Gran Reforma", si ellos menosprecian la enseñanza de la Historia.

Dejo con ustedes un artículo que da otra mirada al argumento del Gobierno:
Artículo de José J. Brunner

martes, 26 de octubre de 2010

Información de prensa por premio Margaret Popkin 2010

... permítanme colocar en este espacio una nota de prensa donde se menciona que la sección "Law & Society" de la "Latin American Studies Association" ha tenido la deferencia en otorgarme el premio Margaret "Maggi" Popkin Prize 2010, por mi libro "Las voces de la justicia. Delito y sociedad en Concepción, 1820-1875". En verdad para mi es un especial honor poder recibir un reconocimiento que lleva el nombre de tan destacada jurista y defensora de los derechos humanos en América Latina. Para quienes no la conocen adjunto un artículo de prensa que habla de su obra cuando ella muere en el 2005.
Referencia al premio en prensa:

miércoles, 13 de octubre de 2010

Liberados!!!...una reflexión breve

A pesar que la industria cultural convierte a los medios de comunicación en un instrumento del rating, a pesar de los cálculos comerciales y políticos, hace pocos segundos atrás hemos presenciado uno de los sucesos que nos hacen retomar la senda de humanidad. Nos hace bien sentirnos humanos. Nos hace bien sentir. Aunque el orgullo de la chilenidad afloró en muchos discursos y que uno se siente bien siendo hijo de esta bella tierra, creo que ello no debe movernos a estridencias patrioteras. El rescate de los mineros no es sólo de Chile, sino que traspasó nuestras fronteras con un mensaje de humanidad. Me gustaron las palabras pronunciadas por los mineros al salir: las de Mario Sepúlveda, quien al referirse a las pésimas condiciones laborales que provocaron el derrumbre, dijo "esto no se puede volver a repetir"; y como no emocionarse cuando el jefe de turno, Luis Urzúa, de manera pausada pero certera repitió la misma idea: "esto no se puede volver a repetir". Este último hombre, quien carga con una historia de dolor pues su padre y luego su padrastro fueron asesinados por la represión de la dictadura militar, sabe lo que dice.
El que este triunfo de humanidad, de esperanza y profesionalismo de tantas voluntades desplegadas se convierta en un triundo social para Chile depende del gobierno, pero también de todos nosotros. Esta experiencia pasa a conformar el capital cultural de nuestra población. No lo echemos a perder ni lo abandonemos como un programa de "reality". El Presidente Sebastián Piñera está anunciando un "Nuevo Trato" en cuanto a la relación con los trabajadores chilenos. Ojalá ello ocurra y no volvamos a quedar "atrapados" en pozos de la historia que nos separen y tensionen.
Me siento orgulloso de ser chileno, pero no con un sentido de superioridad chovinista, sino como parte de un país donde hay gente buena y altruista. Que es capaz de llorar y ocuparse de otros, como esos rescatistas que estaban felices y abrazándose en el fondo de la mina con un cartel en el que se leía: "Misión cumplida", mientras ocupaban el lugar de aquellos que rescataron. Eso no es menor. Pero, junto con sentirme orgulloso de ser chileno, también pienso en Neruda, cuando evocó las sensaciones de estar en Machu Picchu, pues en momentos como estos uno se siente chileno, peruano, boliviano, boricua y habitante del mundo. Que bueno que todo haya terminado bien. Que bueno que el trabajador boliviano Carlos Mamani esté vivo. Que bueno que profesionales de distintos países nos ayudaron con su experiencia y conocimiento a lograr un recate exitoso. Es un triunfo de todos, no sólo de los chilenos.
Por último, espero que podamos capitalizar esta experiencia y que ella no se recuerde como un mero dato anecdótico en el tiempo.

domingo, 10 de octubre de 2010

"Pre-parados": un plagio y una verdad

Estoy sentado en un café en el aeropuerto de la linda ciudad de Toronto (Canadá), esperando el vuelo que me lleve a casa en Chile. Este "no-lugar", según Marc Augé, es dable para pensar. Por ello he querido escribir estas líneas más como un aspecto vivencial (una especie de raconto) que académico. He estado recordando lo vivido durante estos días en esta ciudad, donde incluso fui sorprendido, felizmente sorprendido, con un premio que me ha otorgado la sección "Law & Society de la Latin American Studies Association, por mi libro "Las voces de la justicia". He estado leyendo noticias de Chile, donde el rescate de los mineros es inminente. Tanto allá como acá esta noticia acapara portadas. Pensé escribir acerca de ello, o bien acerca de los ecos del fin de la huelga mapuche (que bueno que nada malo pasó!), incluso hasta del Nobel otorgado a Mario Vargas Llosa, pero creo que puedo hacerlo después. Otro tema, de manera casi compulsiva, me obliga a picotear el teclado. Mientras respondía algunos correos, entre ellos de alumnos preocupados por su formación, pensaba en un tema tratado por la bloguera Ángeles Mastretta, en el diario "El País" de España, que adjunto.
Ella tituló un comentario de una manera que me parece genial: "Pre-parados". Este encabezado da cuenta de un tema no menor para nuestras sociedades y, en particular, la chilena. Estos días vi mucha gente joven, en su mayoría estudiantes de doctorados o magísteres de universidades prestigiosas, presentando temas donde demostraban capacidad y perspectivas de análisis interesantes. Se nota que le ponían empeño a sus trabajos, lo digo en el sentido de empeñar, dejar parte de uno en su obra. Pensé en mi hijo y mis alumnos. Ahí es donde me viene el desasosiego. Ángeles Mastretta coloca en el tapete el problema de los estudiantes universitarios que estudian carreras en las cuales no pueden encontrar trabajo. Muchos de ellos trabajan subempleados, en diversos oficios, para poder sobrevivir. Algunos hasta deben borrar de sus curriculum los post-grados obtenidos, albergando una esperanza para ser contratados de esa manera. En Chile, nuestro país, un porcentaje altísimo de jóvenes que han obtenido su cartón universitario no encuentra trabajo. Y cuando digo esto lo hago enfatizando el aspecto que ni siquiera puede hacerlo en áreas muy disímiles para los cuales están formados. De ahí el término irónico de "pre-parado" de Mastretta, pues en España el "paro" es la desocupación y cesantía. Se está tornando insufriblemente común el que nuestros alumnos están "pre-parados" cuando estudian en la Universidad. En muchos de ellos esto les provoca un gran desgaste anímico, debiendo darse ánimo para estudiar una carrera de la cual sospechan que no podrán ejercer. Incluso están dispuestos a trabajar en condiciones indignas, con sueldos de miseria, con tal de valerse por sí mismos. Alguien podrá argumentar que todo inicio es así, que con el tiempo la situación va mejorando, pero en el caso de muchos profesionales jóvenes esta posibilidad no existe, pues un empleo de mala calidad se torna generalmente en algo permanente. Esto es ofensivo!!!!....nos atañe a todos como sociedad!!!... No se puede dilatar más el hacernos cargo de esta situación. No podemos dejarlos solos!!!! Algo debemos hacer. Trabajo formando jóvenes profesionales, los veo a diario, a veces aprecio su rabia, su altanería, hay momentos que son derechamente insoportables. Hablan de derechos del consumidor y otros términos que forman parte de una "falsa conciencia", introyectada en ellos (y nosotros) por la sociedad de mercado en la cual estamos insertos. Pero ello no debe llamarnos a error pensando que no nos necesitan, claro que requieren de nuestra participación. Los estamos formando. Han confiado en nosotros. No podemos estar "detrás" de ellos, sino "al frente". No anulando sus capacidades ni potencialidades, sino como quienes tienen más herramientas para ocupar la vanganguardia. Muchas veces como académicos nos consideramos poseedores de capacidad crítica. Bueno, es hora de que lo demostremos. La capacidad subversiva, de la cual Herbert Marcuse nos animaba a desarrollar, no es otra cosa que pensar la sociedad de manera alternativa. No debemos esperar más para darnos cuenta que algo no está bien.
En este escenario las Universidades estamos al debe, pues no hemos sido capaces de dar respuesta al problema de nuestros alumnos. Basta de soluciones simplistas como crear post-grados para quienes no pueden ingresar al mercado laboral y así postergar el problema del desempleo. Otras soluciones que hemos visto en Chile es cerrar ciertas carreras "que no se financian", renunciando a uno de los roles vitales de la universidad: pensar sociedad en la diversidad de las disciplinas y no sólo la diversidad que permite las leyes de la oferta y la demanda. La formación universitaria no puede asistir a la lógica del rating, esto es, agotar el modelo de un programa exitoso hasta el hastío. Debe mantener, pero también actualizar. No podemos seguir verificando que tenemos profesionales "pre-parados" y dar vuelta la cara. ¿Que debemos hacer? Por ahora, hacernos cargo como sociedad de la existencia del problema; en particular, como académicos, ocupando la vanguardia en la denuncia y búsqueda inteligente de soluciones, donde no impere la lógica del mercado. Es un problema que nos impele a asumir el rol ciudadano de la Universidad pero, propongo, no actuar bajo el signo de la ciudadanía de nuestros tiempos: el de una "ciudadanía neoliberal".
Leo esto y suena a populista, créanme no lo hago con ese fin barato. Lo planteo porque soy primero papá y tengo un hijo que adoro y se preocupa por este asunto; y porque soy profesor que siente que el cariño por sus alumnos implica asumir estas responsabilidades. A mi hijo y a mis alumnos les diría lo mismo que Ángeles Mastretta en su artículo: no están solos. No es sólo su problema, sino también es nuestro. Habrá una solución, ya verán. No la logro visualizar, pero confío que en el concierto de voluntades e ingenios tanto de la sociedad civil como de la académica encontraremos la ruta que perdimos en algún momento. Hay que arremangar las camisas y ponerse manos a la obra, todos.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Mapuches en huelga de hambre: ¿terroristas o presos políticos?

Hace un tiempo que no había escrito en este blog, por diversas razones, y han pasado muchas cosas en nuestro país (Chile) en este intertanto. Ya iremos comentando acerca de algunas de ellas. El tema que hoy me parece urgente tratar es la huelga de hambre que están llevando a cabo un grupo de compatriotas (pues tienen nacionalidad chilena y nos rige el mismo Estado) de la etnia mapuche, presos por cometer atentados contra la propiedad privada en el sur de Chile.
Hasta hoy lunes 13 de septiembre, algunos cumplen 65 días de iniciada la huelga de hambre!!! Comenzó este movimiento con 14 presos de las cárceles de Concepción y Temuco y se ha extendido a un número de 13 en Temuco, 5 en Concepción, 10 en Angol, 3 en Lebu y 1 en Valdivia. Tal como antes manifestamos nuestra preocupación por la salud de Guillermo Fariñas, quien estuvo en huelga de hambre en Cuba por sus compañeros presos políticos, esta vez lo hacemos por los presos de origen mapuche. Las demandas que estos últimos persiguen son: el fin a la aplicación de la ley antiterrorista, la desmilitarización de las comunidades y la libertad de los presos políticos mapuche.
No puedo dejar de contraponer dos situaciones que parecieran estar desconectadas, pero que presentan rasgos comunes: los huelguistas mapuche suman, hasta hoy, 32 personas; en el norte de Chile (Copiapó) se intenta rescatar de las entrañas de la tierra a 33 mineros atrapados luego de un derrumbre, producto de la negligencia y falta de escrúpulos de los propietarios de la mina donde trabajaban. La relación obvia es la cifra, 33 mineros y 32 huelguistas; pero, deseo enfatizar otro aspecto: ambos grupos de chilenos son de sectores subalternos, de condición social y económica precaria. Los vinculan dos elementos que, estructuralmente, han sido causantes de marginación y precariedad: la clase y la raza. Sólo falta un tercero, el género, para completar esta tríada nefasta, el cual no se hace visible en esta ocasión pues no hay mujeres involucradas en estas acciones, pero que, sin duda, aún está muy presente como generador de desigualdades.
La atención periodística ha estado centrada en el rescate de los mineros del norte. Claro es razonable pues conviene a muchos, sólo por mencionar a algunos: a) el gobierno, que ha elevado su popularidad mostrando un exitoso proceso de rescate; b) los medios de comunicación, que incluso han farandulizado esta trágica contingencia y obtenido pingües réditos comerciales pues la audiencia (rating) los ha acompañado; c) la sociedad chilena: que aún viviendo el trauma de un funesto terremoto a comienzos de año, ha vivido con el episodio de los mineros una catarsis al constatar que es posible vencer los malos presagios y la adversidad.
Pero, ¿y los 32 mapuches? Éstos presentan para la población, los medios y el gobierno una situación ambivalente. Quizás porque no sabemos como enfrentar como país lo que está ocurriendo. Por ello, y sólo como un elemento más para el debate propongo lo siguiente: clarificar la condición de quienes, en estos momentos, han radicalizado su postura adoptando una huelga seca (no ingerir alimentos ni agua).
En primer lugar, definir cómo tratarlos: ¿son terroristas, son presos comunes, o son presos políticos? Si admitimos el primer caso, serían merecedores de aplicarles la ley antiterrorista; si la segunda opción, entonces, debería aplicarseles la legislación penal; sólo en la tercera de las posibilidades la situación se torna distinta. A propósito, lo que pareciera no estar en discusión es que las personas en huelga han cometido acciones que afectan a otros: quemas de casas, graneros, maquinarias y medios de transporte, en resumen han realizado actos que la legislación que nos rige a todos, considera delictuosos. El problema coyuntural es si esas acciones son consideradas terroristas o no. El gobierno establece, cada vez con menos fuerza, que lo descrito son hechos que ameritan encauzar a quienes los cometieron bajo la ley antiterrorista. En cambio, los mapuche, y quienes han hecho causa común con ellos, interpretan el presidio de quienes llevaron a cabo estas acciones como el de "presos políticos". Dilucidar este dilema no es sólo semántico, sino que muy práctico: por ejemplo, la condena para un sujeto que realizó una determinada acción, bajo la ley antiterrorista podría llegar a alcanzar a 80 años de presidio, en tanto bajo el Código Penal podría sumar 15 ó 20 años.
Ayudaría a dilucidar este asunto si se realiza el ejercicio de "descentrar" el concepto de política. Nuestro sistema político y social ha entendido la política dentro de los cauces de las instituciones formales y partidarias, y me parece que ello deja trunco el debate. Los actos de la población no son meras reacciones coyunturales o espasmódicas, sino que muchas de ellas responden a visiones de cómo "debe ser" la sociedad, la economía, las relaciones laborales, el trato entre los distintos actores colectivos, etc. La praxis individual y social es informada a través de estos contenidos de conciencia, por ello postulo que, en este caso, la actuaciones llevadas a cabo por distintos miembros de la etnia mapuche son acciones políticas. Negar esto es negar las posibilidades de solución a un conflicto que va más allá de una determinación legal. Es no pensar el asunto como estructural y reducirlo a la coyuntura.
Los problemas sociales, mapuche o de otro tipo, son problemas políticos y deberían ser considerados como tales a la hora de implementar soluciones. No estamos con ello eximiendo de responsabilidad a los huelguistas. Si la sociedad chilena, con todas las tensiones que ello implica, ha considerado adecuado darse una forma de organización estatal como la que tenemos vigente, debería respetarse. Pero, tampoco es dable catalogar reivindicaciones políticas de antigua data como terroristas. La quema de predios e instalaciones, si es que se acreditan los hechos y las personas, tienen penas definidas. Es muy lamentable que ello haya ocurrido a otros compatriotas, pero ello no basta para definir de terroristas a quienes las realizaron.
Ahora bien, hay otro punto que subayace a lo anterior: Chile debe asumir su condición de Estado multinacional. Somos un Estado compuesto de muchas naciones, donde incluso deberían contabilizarse a personas que se sienten ligadas a determinados grupos étnicos. Este es un primer aspecto, y el otro, es un secreto a voces tan inmenso que a veces nos ha provocado una sordera social de tan estridente que es: estos conflictos se agudizan desde las desigualdades de todo tipo.
Quizás no seamos nosotros quienes podamos experimentar la solución a estos males que nos aquejan como país, pero sí nos compete visibilizarlos y abordarlos con humildad, apertura y afán de construir una sociedad mejor para todos. Ello ayudará que episodios como los que están sufriendo hoy 33 mineros quienes, a pesar de conocer lo precario de sus condiciones de trabajo, fueron a las profundidades de la mina para conseguir el sustento; y que 32 mapuches en huelga de hambre puedan desistir de su acción cuando convivan en una sociedad que consideren más justa y equitativa. Donde sus condiciones de vida no dependan de su origen, y su sustento, como el de otros millones de chilenos en condición vulnerable, no sea una insoportable lucha cotidiana.
Por ahora, no queda más que ejercer una espera activa, confiando que la buena voluntad impere y esos compatriotas de la nación mapuche puedan ser escuchados en justicia.
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miércoles, 26 de mayo de 2010

¿El fracaso de la comprensión lectora y el triunfo de la unidimensionalidad?

Hace unos pocos días se publicó en el diario “La Tercera” un artículo que registró un hecho dramático. Durante el mes de marzo, y por primera vez en su historia, se aplicó a los alumnos de primer año de la Universidad de Chile, una prueba que medía Competencias Discursivas de Comprensión y Escritura (CODICE). El resultado de dicha evaluación arrojó un dato alarmante: el 84% de los evaluados obtuvo un nivel insuficiente de comprensión lectora. Esto quiere decir, que apenas pueden comprender e identificar información en textos expositivos y argumentativos. El desglose de ese 84% arroja que el 45% obtuvo sólo un nivel básico de desempeño, en tanto el 39% restante estuvo por debajo de ese nivel.
A simple vista estas cifras son alarmantes, pues demuestran la paupérrima formación primaria y secundaria de aquellos más de 4.000 alumnos evaluados. Pero el asunto se torna más complejo a la hora de contextualizar e identificar quienes fueron medidos. En primer lugar, los que ingresan a la Universidad de Chile se incorporan, si no a la primera, a una de las mejores universidades del país. Para poder postular a esta Institución se requiere como mínimo 600 puntos en la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Recordemos que el mínimo para postular a alguna Institución de Educación Superior en Chile es de 450 puntos, y el máximo puntaje que se puede obtener en las diversas pruebas de selección es un poco superior a los 800 puntos. Quienes obtienen sobre 600 puntos son alumnos destacados en el mediocre medio educacional chileno. Como dato anexo cabe indicar que la mayoría (en torno al 80%) de los estudiantes que entraron este año a estudiar alguna carrera de Pedagogía en las universidades chilenas se matricularon con promedios inferiores a los 600 puntos. En el caso de la Universidad de Chile el promedio de puntaje de ingreso para este año osciló entre los 660 y 670 puntos. Es decir, estamos hablando de alumnos de elite en nuestro medio nacional.
En cuanto a la procedencia de los estudiantes evaluados, un 30% proviene de colegios municipales, un 36% de establecimientos subvencionados y un 34% de particulares pagados. Lo que refleja una mesa educacional de tres patas, donde todas cojean parejito. No se puede culpar a la mala formación otorgada por los establecimientos municipales, en un extremo, respecto a los particulares, en otro.
Pero ojo, todos cumplieron bien lo que se les pedía: colocar a sus alumnos en la Universidad, a través de un buen puntaje. Éxito, lo lograron, felicitaciones!!! Lo malo es que cuando se sincera el aprendizaje logrado por aquellos alumnos, con pruebas como la reseñada, se demuestran las falencias; en especial, una triste y compleja para la sociedad: no comprenden lo que leen. Seguramente, todavía en los colegios de origen siguen descorchando champaña por su triunfo y el cumplimiento de las metas impuestas. Las estadísticas avalan ese éxito, que se traduce en matrículas altas y mensualidades más caras tanto en colegios como en preuniversitarios. Una vez más, las estadísticas o lo que algunos se ufanan en presentar como “datos duros” no bastan para explicar lo ocurrido.
¿Esto es nuevo? Para la Universidad de Chile sí; pero para el país no. Sólo un botón de muestra. Un estudio reciente del Consejo Superior de Educación, realizado durante dos años, indica que un 46% de los estudiantes de las Universidades chilenas no entienden lo que leen. Cabe preguntarse cómo las tasas de reprobación son mínimas con masivas promociones que se titulan año a año, si es que el nivel de comprensión de los alumnos no mejora necesariamente en el desarrollo de sus carreras. Una primera respuesta es la conversión del alumno en “cliente”. Es un secreto a voces que en algunas instituciones tácitamente se le indica al profesor que una tasa alta de reprobación puede incentivar las deserciones y ello no sólo daña las estadísticas de un plantel sino, sobre todo, dañan sus ingresos. Claro, hay una argumentación pedagógica que avala tan “mesurada” medida que impide un mayor número de reprobados: “cuando un alumno fracasa es el profesor el malo” y, nadie quiere ser considerado un mal profesor, más aún nadie quiere a un “mal” profesor. Por tanto, “París bien vale una misa”, como dijo un cínico rey hugonote al asumir el trono de Francia.
El punto es que los alumnos no sólo no leen, sino que cuando leen, no comprenden. En el estudio del Consejo Superior se afirma que es común en los estudiantes los malos hábitos de aprendizaje: estudian el día antes para una prueba; no relacionan los contenidos; y, retienen definiciones de memoria sin llegar a descifrarlas. En otras ocasiones se ha indicado que el conocimiento alcanzado por los estudiantes es de tipo superficial, sin análisis crítico y, como resultante de ello, son carentes de opinión.
Según los resultados entregados el año 2004 por la “International Adult Literacy Survey”, que mide el hábito lector en 22 países, el 85% de los chilenos entre 16 y 65 años tiene comprensión lectora en el nivel 1, es decir, apenas son capaces de entender la etiqueta de instrucciones de algún producto en el supermercado. Cuando se trata de Estados Unidos, esta cifra sólo llega a un 20% y en Suiza es inferior a un 8%. Entre los universitarios chilenos, el 25% de los que egresan alcanzan el nivel 4-5 de comprensión lectora, esto es, tener la habilidad de inferir a partir de lo que conocen y ser capaces de generar nueva información de lo aprendido. Para el caso estadounidense, esta cifra llega al 60%.
Por lo visto, la evaluación rendida por los estudiantes de primer año de la Universidad de Chile, es apenas un pálido reflejo del drama social que vive nuestra población chilena. Sí, estamos en crisis y lo peor es que, aparte de un par de discursos (que seguro pocos entienden) y algunas medidas que más parecen de ensayo y error, no hemos podido enfrentar con éxito esta situación. Es el “mundo de Orwell” o más bien el mundo cultural advertido por Herbert Marcuse: el establecimiento del hombre unidimensional. ¿Qué consecuencias trae la falta de comprensión lectora descrita en estas líneas a modo de ensayo? De pronto se me ocurren algunas: hombres y mujeres que han perdido la capacidad de pensar antagónicamente la realidad; ideas que han renunciado a su capacidad subversiva; el poder totalizador de la objetivación de lo subjetivo; la lógica de razón convertida en lógica de dominación; la subordinación del sujeto a las estructuras y figuras de poder; la inseguridad, el temor o la vergüenza de tener y expresar opinión propia; el fin de la diversidad, lo que acentúa la paradoja de su valoración.
No nos sorprenda, entonces, escuchar en el futuro, incluso en los claustros (espacios) académicos, frases como: “no quiero ser polémico” o “disculpen por opinar diferente”; aún así eso demuestra un cierto grado de voluntad a plantear alternativas. Más serio aún es no tenerlas. Estoy cierto que alguien podría alegar al final de estas líneas un: ¿qué propones tú? Por ahora, me he propuesto colocar el tema en la palestra… y tratar de comprender lo que leo. Reitero, “por ahora”.

martes, 23 de marzo de 2010

"A Guillermo Tell le toca la manzana en la cabeza"

Con todo el respeto que nos merece el proceso revolucionario cubano, nos parece que hay que revisitar ciertas prácticas y conceptos. Dejo con ustedes una canción dedicada a Fidel Castro, que vale la pena ser escuchada como "metáfora social"... pueden comentarla, si lo desean.

lunes, 22 de marzo de 2010

Las "damas de blanco" y la "primavera negra"

El 18 de marzo pasado estuve de cumpleaños. Fue un día muy agradable, ya que conmemorar una fecha de vida es grato, más aún si se reciben palabras de cariño de quienes uno ama de diferentes formas. Para el pasado reciente de Cuba el 18 de marzo representa una fecha controversial, pues la madrugada de ese día, el año 2003, el gobierno de la isla encabezó una ofensiva contra periodistas, sindicalistas y otros opositores al régimen. También se le conoce como la "primavera negra de Cuba". El resultado de esa acción a nivel de todo el país arrojó más de 70 detenidos. Las penas que les fueron aplicadas a inicios de abril de ese año, iban desde los 6 hasta los 30 años, producto de las acusaciones por conspirar contra el gobierno revolucionario o ser agentes del "Imperio", esto es, Estados Unidos. Las malas condiciones tanto de salud como higiénicas en las que se encuentran estos presos políticos han hecho que decenas de mujeres vestidas de blanco realicen manifestaciones públicas pidiendo la liberación de los 75 disidentes cubanos apresados en la "primavera negra" del 2003. Estas acciones ya llevan bastante tiempo realizándose, un ejemplo fue la represión sufrida en la Plaza de la Revolución el 21 de abril de 2008, donde al grito de "pim pam fuera, abajo la gusanera", fueron disueltas con fuerza por efectivos del gobierno cubano.
Actualmente, las "damas de blanco" siguen sus protestas en la Isla donde no sólo están enfrentado la represión del Régimen, sino también las contramanifestaciones de partidarios del gobierno que entre algunos de sus gritos destacan: "las calles son de los revolucionarios" o "estas calles son de Fidel, nuestro comandante". En las marchas con las "damas de blanco" se ha visto a Reyna Luisa Tamayo, madre de uno de los detenidos del 2003, Orlando Zapata, quien murió a los 42 años de edad el pasado 23 de febrero, producto de una huelga de hambre en la cual se pedían mejoras carcelarias.
La situación se ha tornado más tensa en tanto el periodista y psicólogo cubano Guillermo Fariñas ha iniciado otra huelga de hambre y sed. La situación de éste es incierta, pues no pretende deponder su acción hasta que liberen a los presos políticos que aún quedan de los 75 iniciales, ya que al menos 4 de ellos han sido liberados bajo el expediente legal denominado "licencia extrapenal", debido al mal estado de salud que tenían. Lo lamentable es que el gobierno cubano continuamente ha rechazado medidas de presión como la llevada a cabo por Fariñas, lo que posiblemente traiga como consecuencia la muerte del periodista, si ambas partes no ceden.
Guillermo Fariñas, de 48 años, está en su casa en la ciudad de Santa Clara -paradójicamente, donde se encuentran los restos de Ernesto "Che" Guevara-. Ya ha sufrido las primeras crisis de salud y su estado físico denota un deterioro evidente. Lo que busca Fariñas es la libertad de 26 presos políticos enfermos. Ello ha despertado solidaridades diversas, entre las que se pueden contar Pablo Milanés, Ana Belén y Víctor Manuel, artistas tradicionalmente partidarios del régimen de Fidel Castro. Estaremos atentos a lo que ocurre durante estos días en esta dramática situación.
A continuación, dejo con ustedes antecedentes emanados de las "damas de blanco" y la "primavera negra de Cuba", además de una entrevista echa a Guillermo Fariñas y un link del diario "Granma", órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, para que vean la cobertura que le dan en la isla a este hecho (al menos hoy lunes 22 de marzo.... nada).


Piñera, LAN, Chilevisión: ética y estética

Aunque parezca menor, no es un tema sin importancia cuando se trata de la probidad y transparencia de un jefe de Estado. La errática actitud de Sebastián Piñera respecto a sus acciones en LAN y Chilevisión, donde es accionista principal, responde a intereses personales que debería haber dejado resueltos antes de asumir el gobierno. Estamos frente a uno de esos escenarios donde algo no necesariamente es ilegal, pero sí afecta la legitimidad del discurso del gobernante. Dentro de las razones que ha esgrimido el gobernante, ha dicho que hechos de "fuera mayor" han impedido la venta de las acciones de LAN, dando a entender que el terremoto del 27 de febrero habrían afectado ese proceso. Por su parte la vocera de gobierno, Ena Von Baer, ha indicado que la corredora de bolsa Celfin Capital ha tenido inconvenientes para ejecutar la venta. Esto último ha sido dementido por funcionarios de la Corredora, tal como puede verse en un artículo salido hoy en el diario "El Mostrador", que adjunto.
En cuanto a las implicancias éticas y estéticas de la posesión de Sebastián Piñera y las acciones de LAN y Chilevisión también han sido comentadas por Carlos Peña, en un artículo que coloco a continuación. Finalmente está el video en el cual el presidente Piñera hacía referencia a la venta de sus acciones durante la campaña presidencial.

Bajar artículo de "El Mostrador"

Bajar artículo de Carlos Peña

viernes, 19 de marzo de 2010

Piñera y LAN

Durante el debate presidencial el presidente Sebastián Piñera se refirió a la venta de sus acciones de LAN...

martes, 16 de marzo de 2010

El otro lumpen. No a las "paladas de olvido"

Si buscamos en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, el "lumpen" se define directamente con una clase social, la clase baja. Y ésta se define por los más desposeídos, los marginales, sin educación, techo y comida. Aquellos que potencialmente, son los enemigos de la sociedad. Son los que saquean, roban y no tienen misericordia de nada ni de nadie. No tienen alma, son des-almados. No entienden de reglas legales, ni sociales. En fin, son los malos. Aquellos de los cuales debemos protegernos.
Una muestra de lo que estoy diciendo se encuentran en quienes robaban y saqueban supermercados en Concepción y otros lugares dañados por el terremoto del 27 de febrero pasado. Hasta aquí el razonamiento es lógico, pero incompleto.
¿Cómo se entiene el robo de aquellos que utilizaban sus camionetas y camiones para traladar varios televisores, pesados refrigeradores y hasta maniquíes? No estamos hablando del pobre que llevaba en sus manos leche y pañales para su hijo, sino el sujeto de clase media o quizás más que media, el que, como me comentaba un señor de un sector acomodado de Concepción, refiriéndose a un conocido que lo increpaba: "De tonto no aprovechas, no tienes porque no quieres".
No estoy haciendo una apología del "pobre", pues la maldad, el egoísmo y la ambición no tiene clase, raza ni sexo. Sólo que entiendo, y hasta justifico, a aquel padre o madre que ante la incapacidad de un Estado para poder controlar una situación crítica y dar bienestar (aunque mínimo) a sus conciudadanos, debió valerse de sus propios medios y convertirse ante la ley en un ladrón. Acción que, por lo demás, ante sus ojos era legítima: la sobrevivivencia de aquellos que debía proteger. Pero, no hablo de ellos. Hablo de quienes, en su mayoría, no sufrieron daños en sus casas ni en sus vidas, pues vimos escenas de poblaciones, sin problemas, donde almacenaban lo saqueado. Vimos gente sana, que en vez de ayudar, perjudicaba a quienes sufrían.
De eso se ha hablado y se seguirá hablando, pues algo nos dice de nuestra sociedad, individualista en extremo y hasta rapaz. El "estado de naturaleza" de T. Hobbes, un "estado de guerra".
Hoy vemos, con espanto, como otros, que no podrían ser clasificados como "lumpen", según la RAE, están haciendo de las suyas. Esos otros, que son recibidos por los gobernantes, premiados en actos, que se vanaglorian de contribuir al país "dándole trabajo a los chilenos"... como si no se beneficiaran del esfuerzo de los trabajadores mal pagados, que con su producto los vuelven millonarios. Otros, que se espantan con la imagen del roto, pobre y malvestido. Que se van a vivir a sitios lejanos de la ciudad, donde ojalá no llegue locomoción, para no mezclarse ni contaminarse visualmente con los pobres, los del "lumpen".
Esos "otros" que ocupan presidencias, como la de la Cámara de la Construcción a nivel regional, como es el caso de Juan Ortigoza, ex presidente de la Cámara Chilena de la Construcción en la región del Bío-Bío, dueño de la inmobiliaria Socovil que edificó "Alto Río", el edificio que cayó y cobró varias vidas humanas. A ellos me refiero. Pues, el pasado 6 de marzo en la notaria de Manuel Bravo de Chillán, el mencionado señor y otros altos empresarios y representantes gremiales del rubro, entre ellos, el actual presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de la región del Bío-Bío, Rodrigo Valenzuela, utilizando resquicios legales, dejaban sin patrimonio a la sociedad Socovil para evitar el pago de indemizaciones y así salvar su patrimonio. Esta actitud y conductas se estarían repitiendo en otras ciudades.
¿Qué vamos a hacer? ¿Hasta cuándo se permite que se "limpien" las evidencias de su responsabilidad antes nuestros ojos impotentes?
Me sumo a las palabras de fastidio de Tomás Mosciatti, periodista de radio Bío-Bío y CNN quien, en un video que coloco abajo, nos presenta un análisis muy interesante de lo dicho.
Ya muchos deben responder por las vidas que se perdieron y las casas que cayeron : constructoras; autoridades locales que dieron el visto bueno a las construcciones; autoridades de gobierno y del parlamento, por no hacer leyes que no sólo favorezcan a la empresa, sino también a las personas que han confiado en ellos; a la Onemi, en fin, a muchos que de una u otra manera han estado involucrados en los daños de vida y propiedad sufridos.
Que lo vivido no sea una noticia de fines del verano... lo digo, pues pronto aquellos que siempre niegan el pasado, porque no les coviene recordarlo, le querrán echar "paladas de olvido" a lo ocurrido. Pero les aseguro, las secuelas del dolor y el miedo, presente en todos nosotros, las víctimas de la ambición de unos, no pasarán tan pronto.
Los saqueadores de plasmas y sillones están devolviendo, principalmente por temor al castigo, lo robado; hagamos que "el otro lumpen", el de cuello y corbata y de abultadas chequeras, también pague por sus actos.
Bajar análisis de Tomás Mosciatti en CNN: (Agradezco a mi amigo Marcos González por el envío de esta entrevista)

domingo, 7 de marzo de 2010

A una semana del terremoto en Chile...

Hace una semana un día atrás, estábamos viviendo momentos dramáticos en Chile, más específicamente en la zona centro sur, las regiones del Maule y Bío-Bío. Nos enterábamos de lo que ocurría a través de rumores o por el par de radios locales que cortaban sus transmisiones durante el día para cargar sus baterías, ya que no había luz eléctrica. La situación ha ido mejorando paulatinamente. Las imágenes nos han demostrado que si bien el daño es extendido (el territorio afectado abarca ciudades que van desde Santiago y Valparaíso hasta Temuco, por el sur) fue la zona costera de las VII y VIII regiones las que más sufrieron. En cuanto a las ciudades más pobladas, sin duda Concepción y Talcahuano fueron emblemáticas: las primera, por el daño en las estructuras de los grandes y nuevos edificios que resultaron severamente dañados e incluso uno de ellos (Alto Río) se derrumbó cobrano vidas humanas; la segunda, por el tsunami que arrasó con los sectores bajos. Ambas tienen un punto en común: los saqueos. Seres infames de todos los niveles socioeconómicos, participaron del saqueos de tiendas y otros, más desalmados aún, incluso saquearon hogares de damninficados. Hoy la justicia, a través de la fiscalía de la región, ha capturado a algunos de estos saqueadores y llevados a tribunales... milagrosamente, la "conciencia" de algunos de estos desalmados se ha cargado de "culpa" ya han decidido devolver los bienes robados. Se habla de más de 500 millones de pesos recuperado en bienes, producto de este "conflicto de conciencia", que más bien es temor por ser capturados por la policía y los militares que casa por casa van registrando la existencia de productos saqueados.
En esta breve reseña de hechos, pues ya vendrán los análisis, hemos vivido ayer una jornada linda en la cual la población se volcó a las calles para ayudar a los más dañados por el terremoto y maremoto. Hubo una Teletón, donde se pretendía reunir 15 mil millones de pesos (el dolar está a $520.- chilenos). Se reunieron un poco más de 30 mil millones de pesos! Empresarios, trabajadores, instituciones y población en general colaboraron y siguen colaborando para ayudar a nuestros compatriotas en desgracia. Un ejemplo de ello, y que me llena de satisfacción, es haber visto a mi hijo el día de ayer reuniendo víveres en un gimnasio de Chillán, para llevarlos en caravana de 8 vehículos el día de hoy, muy temprano, a la ciudad de Cauquenes, para entregarlos. Gestos como este se multiplican en Chile. Claro, los saqueos impactan (y venden) más; pero la emoción en las palabras de la presidenta Bachelet anoche en la clausura de la Teletón y la acción de millones de chilenos ayudando de una u otra forma, inflan el corazón de emoción. En verdad me alegra ser chileno, pero más me alegra saber que los seres humanos aún tenemos dos cosas importantes: entrega y esperanza.
Como dije, ya vendrán las horas de los análisis, y de seguro serán interesantes. Hoy, sólo quise narrar un mensaje de que las cosas están mejorando, lentamente, pero van mejorando. Lo que sí mejoró mucho es el ánimo de la población al ver que, en el dolor y la destrucción, aún hay personas que lo del otro "no le es indiferente".
Uno de los debates que se han provocado viene desde el extranjero. Se trata del rol jugado por Milton Friedman, el fallecido economista de Chicago, y su influencia en que la destrucción en Chile no fuese mayor. Hay dos articulos que tratan al respecto, el primero es el del columnista del "Wall Street Journal" Bret Stephens, quien aboga por el positivo papel del Friedman, y el otro es el de Naomi Klein, publicado en "The Guardian" quien rebate la posición de Stephens. Espero que les sea de interés. Un abrazo y gracias.