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martes, 30 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
Megalomanía y Reforma Educacional
Hoy a las 11 a.m. está presupuestado que el Presidente Sebastián Piñera anuncie la que, en sus palabras y las de su Ministro de Educación, es "la Gran Reforma a la educación chilena". Según el gobierno, esta es la "madre de todas las batallas", "una gran revolución en la educación chilena", la reforma "más" importante desde, a lo menos, 50 años!!! Que palabras más grandilocuentes. Pero, ¿cuál es la Gran Reforma? Al escuchar la Presidente Piñera y su Ministro Lavín, lo anterior se torna difuso: a) incentivo al retiro, b) más controles a través de pruebas estadarizadas, c) mayor poder de fiscalización para los directores de colegios, que incluso pueden despedir hasta el 5% de los profesores mal evaluados (ya veremos bajo que tipo de evaluación), entre otros aspectos. Pero, también hay aspectos que el Gobierno considera que "potencian" la educación: a) el aumento de horas tanto en lenguaje y comprensión como en matemáticas, b) el aumento del procentaje de sueldos para los "buenos" profesores. Cómo negarse a felicitar tales medidas!!! Aunque es conveniente levantar el velo y analizarlas un poco. El aumento de horas se celebra, pero es sólo estirar la sábana para taparse la cara dejando los pies desnudos, ya que se quita 1 hora de clase a materias tan importantes en la formación del sujeto en su plenitud social y personal como son Artes, Historia y Ciencias Sociales en general. No me explayaré en indicar lo nefasto que ello constituye para sociedades como la nuestra, sólo indicaré, por ahora, que no creo que esto sea simple elección al azar, más bien responde a una lógica de dominación donde los suejtos opinantes y pensantes constituyen un problema para un sistema neoliberal que intenta entronizar la idea de un sujeto obediente, unidimensional, donde las visiones alternativas (subversión) constituyen un problema. Dudo mucho que se incentive una política de mejoramiento de comprensión lectora que no tenga otro fin que aprobar test internacionales para así mejorar cosméticamente la imagen de la educación en Chile. En los últimos años ha habido una disminución sistemática de las horas de clases en asignaturas como historia. Baste recordar que en la década de los 80's y 90's se dictaban 5 horas semanales de Historia, y dos de Educación Cívica. Ello ha quedado reducido hoy a 3 horas de Historia. Una enseñanza de la Historia anacrónica y positivista donde el dato siguen siendo el eje central y no la reflexión a partir del mismo. Estoy de acuerdo en modificar la enseñanza de la historia, pero no relegarla a lo que ha quedado relegada la enseñanza de la Filosofía.
En cuanto al aumento de sueldos. Sólo se habla de porcentajes, pero no de cifras. Esto no es menor, pues el 30% que se toma como referencia para aquellos profesores que sean evaluados de manera excelente en la prueba Inicia (prueba que aplicará el Estado de manera obligatoria desde el 2011 a todos los egresados de pedagogías en Chile para medir su calidad) es el máximo al cual se puede llegar. En términos concretos, los pésimos sueldos de profesores que deben trabajar en varios colegios (para sumar horas y así poder hacerse un sueldo miserable) atentan contra la calidad de los mismos. Calidad que tanto el Presidente como el Ministro han insitido tanto en su deficiencia. ¿Por qué mejor no pagan sueldos decentes a los profesores? ¿Por qué no supervisan las ganancias de la educación privada y subvencionada para apreciar cuanto de los ingresos son distribuidos entres los docentes y no sólo engrosasn las arcas de los sostenedores? ¿Por qué no legislan contra el contrato por horas a honorarios y contrata de miles de profesores en Chile? Cómo un profesor va a comprar libros (carísimos por lo demás) y si los comprara llega a leerlos si el sistema educacional lo ha convertido en un "burócrata" en vez de un científico de su especialidad. Su trabajo está repletos de documentos, informes, pruebas, portafolios, y otras medidas de control!!!! ¿Qué se le da a cambio? La amenaza de despido si es mal evaluado. ¿Buena política no? Parafraseando a "Los prisioneros": "Bourdieu, sacúdete en tu cripta".
No podemos volver a la política del "palo y biscochuelo" de Portales!!!
Si esta es una "Gran Reforma educacional" entonces prefiero una "Pequeña Reforma Educacional", donde se considere a todos los actores sociales en un diálogo abierto y respetuoso; quiero una reforma humana, donde se dignifique tanto el estudiante como al maestro; quiero una pequeña Reforma que se vaya haciendo lentamente, pero sobre bases sólidas; quiero una pequeña reforma que no se considere una "revolución" sino una fase más en la "evolución" de las distintas culturas coexistentes en una Sociedad...claro, cómo van a saber esto los megalómanos que hablan de esta "Gran Reforma", si ellos menosprecian la enseñanza de la Historia.
Dejo con ustedes un artículo que da otra mirada al argumento del Gobierno:
Artículo de José J. Brunner
martes, 26 de octubre de 2010
Información de prensa por premio Margaret Popkin 2010
... permítanme colocar en este espacio una nota de prensa donde se menciona que la sección "Law & Society" de la "Latin American Studies Association" ha tenido la deferencia en otorgarme el premio Margaret "Maggi" Popkin Prize 2010, por mi libro "Las voces de la justicia. Delito y sociedad en Concepción, 1820-1875". En verdad para mi es un especial honor poder recibir un reconocimiento que lleva el nombre de tan destacada jurista y defensora de los derechos humanos en América Latina. Para quienes no la conocen adjunto un artículo de prensa que habla de su obra cuando ella muere en el 2005.
Referencia al premio en prensa:
miércoles, 13 de octubre de 2010
Liberados!!!...una reflexión breve
A pesar que la industria cultural convierte a los medios de comunicación en un instrumento del rating, a pesar de los cálculos comerciales y políticos, hace pocos segundos atrás hemos presenciado uno de los sucesos que nos hacen retomar la senda de humanidad. Nos hace bien sentirnos humanos. Nos hace bien sentir. Aunque el orgullo de la chilenidad afloró en muchos discursos y que uno se siente bien siendo hijo de esta bella tierra, creo que ello no debe movernos a estridencias patrioteras. El rescate de los mineros no es sólo de Chile, sino que traspasó nuestras fronteras con un mensaje de humanidad. Me gustaron las palabras pronunciadas por los mineros al salir: las de Mario Sepúlveda, quien al referirse a las pésimas condiciones laborales que provocaron el derrumbre, dijo "esto no se puede volver a repetir"; y como no emocionarse cuando el jefe de turno, Luis Urzúa, de manera pausada pero certera repitió la misma idea: "esto no se puede volver a repetir". Este último hombre, quien carga con una historia de dolor pues su padre y luego su padrastro fueron asesinados por la represión de la dictadura militar, sabe lo que dice.
El que este triunfo de humanidad, de esperanza y profesionalismo de tantas voluntades desplegadas se convierta en un triundo social para Chile depende del gobierno, pero también de todos nosotros. Esta experiencia pasa a conformar el capital cultural de nuestra población. No lo echemos a perder ni lo abandonemos como un programa de "reality". El Presidente Sebastián Piñera está anunciando un "Nuevo Trato" en cuanto a la relación con los trabajadores chilenos. Ojalá ello ocurra y no volvamos a quedar "atrapados" en pozos de la historia que nos separen y tensionen.
Me siento orgulloso de ser chileno, pero no con un sentido de superioridad chovinista, sino como parte de un país donde hay gente buena y altruista. Que es capaz de llorar y ocuparse de otros, como esos rescatistas que estaban felices y abrazándose en el fondo de la mina con un cartel en el que se leía: "Misión cumplida", mientras ocupaban el lugar de aquellos que rescataron. Eso no es menor. Pero, junto con sentirme orgulloso de ser chileno, también pienso en Neruda, cuando evocó las sensaciones de estar en Machu Picchu, pues en momentos como estos uno se siente chileno, peruano, boliviano, boricua y habitante del mundo. Que bueno que todo haya terminado bien. Que bueno que el trabajador boliviano Carlos Mamani esté vivo. Que bueno que profesionales de distintos países nos ayudaron con su experiencia y conocimiento a lograr un recate exitoso. Es un triunfo de todos, no sólo de los chilenos.
Por último, espero que podamos capitalizar esta experiencia y que ella no se recuerde como un mero dato anecdótico en el tiempo.
domingo, 10 de octubre de 2010
"Pre-parados": un plagio y una verdad
Estoy sentado en un café en el aeropuerto de la linda ciudad de Toronto (Canadá), esperando el vuelo que me lleve a casa en Chile. Este "no-lugar", según Marc Augé, es dable para pensar. Por ello he querido escribir estas líneas más como un aspecto vivencial (una especie de raconto) que académico. He estado recordando lo vivido durante estos días en esta ciudad, donde incluso fui sorprendido, felizmente sorprendido, con un premio que me ha otorgado la sección "Law & Society de la Latin American Studies Association, por mi libro "Las voces de la justicia". He estado leyendo noticias de Chile, donde el rescate de los mineros es inminente. Tanto allá como acá esta noticia acapara portadas. Pensé escribir acerca de ello, o bien acerca de los ecos del fin de la huelga mapuche (que bueno que nada malo pasó!), incluso hasta del Nobel otorgado a Mario Vargas Llosa, pero creo que puedo hacerlo después. Otro tema, de manera casi compulsiva, me obliga a picotear el teclado. Mientras respondía algunos correos, entre ellos de alumnos preocupados por su formación, pensaba en un tema tratado por la bloguera Ángeles Mastretta, en el diario "El País" de España, que adjunto.
Ella tituló un comentario de una manera que me parece genial: "Pre-parados". Este encabezado da cuenta de un tema no menor para nuestras sociedades y, en particular, la chilena. Estos días vi mucha gente joven, en su mayoría estudiantes de doctorados o magísteres de universidades prestigiosas, presentando temas donde demostraban capacidad y perspectivas de análisis interesantes. Se nota que le ponían empeño a sus trabajos, lo digo en el sentido de empeñar, dejar parte de uno en su obra. Pensé en mi hijo y mis alumnos. Ahí es donde me viene el desasosiego. Ángeles Mastretta coloca en el tapete el problema de los estudiantes universitarios que estudian carreras en las cuales no pueden encontrar trabajo. Muchos de ellos trabajan subempleados, en diversos oficios, para poder sobrevivir. Algunos hasta deben borrar de sus curriculum los post-grados obtenidos, albergando una esperanza para ser contratados de esa manera. En Chile, nuestro país, un porcentaje altísimo de jóvenes que han obtenido su cartón universitario no encuentra trabajo. Y cuando digo esto lo hago enfatizando el aspecto que ni siquiera puede hacerlo en áreas muy disímiles para los cuales están formados. De ahí el término irónico de "pre-parado" de Mastretta, pues en España el "paro" es la desocupación y cesantía. Se está tornando insufriblemente común el que nuestros alumnos están "pre-parados" cuando estudian en la Universidad. En muchos de ellos esto les provoca un gran desgaste anímico, debiendo darse ánimo para estudiar una carrera de la cual sospechan que no podrán ejercer. Incluso están dispuestos a trabajar en condiciones indignas, con sueldos de miseria, con tal de valerse por sí mismos. Alguien podrá argumentar que todo inicio es así, que con el tiempo la situación va mejorando, pero en el caso de muchos profesionales jóvenes esta posibilidad no existe, pues un empleo de mala calidad se torna generalmente en algo permanente. Esto es ofensivo!!!!....nos atañe a todos como sociedad!!!... No se puede dilatar más el hacernos cargo de esta situación. No podemos dejarlos solos!!!! Algo debemos hacer. Trabajo formando jóvenes profesionales, los veo a diario, a veces aprecio su rabia, su altanería, hay momentos que son derechamente insoportables. Hablan de derechos del consumidor y otros términos que forman parte de una "falsa conciencia", introyectada en ellos (y nosotros) por la sociedad de mercado en la cual estamos insertos. Pero ello no debe llamarnos a error pensando que no nos necesitan, claro que requieren de nuestra participación. Los estamos formando. Han confiado en nosotros. No podemos estar "detrás" de ellos, sino "al frente". No anulando sus capacidades ni potencialidades, sino como quienes tienen más herramientas para ocupar la vanganguardia. Muchas veces como académicos nos consideramos poseedores de capacidad crítica. Bueno, es hora de que lo demostremos. La capacidad subversiva, de la cual Herbert Marcuse nos animaba a desarrollar, no es otra cosa que pensar la sociedad de manera alternativa. No debemos esperar más para darnos cuenta que algo no está bien.
En este escenario las Universidades estamos al debe, pues no hemos sido capaces de dar respuesta al problema de nuestros alumnos. Basta de soluciones simplistas como crear post-grados para quienes no pueden ingresar al mercado laboral y así postergar el problema del desempleo. Otras soluciones que hemos visto en Chile es cerrar ciertas carreras "que no se financian", renunciando a uno de los roles vitales de la universidad: pensar sociedad en la diversidad de las disciplinas y no sólo la diversidad que permite las leyes de la oferta y la demanda. La formación universitaria no puede asistir a la lógica del rating, esto es, agotar el modelo de un programa exitoso hasta el hastío. Debe mantener, pero también actualizar. No podemos seguir verificando que tenemos profesionales "pre-parados" y dar vuelta la cara. ¿Que debemos hacer? Por ahora, hacernos cargo como sociedad de la existencia del problema; en particular, como académicos, ocupando la vanguardia en la denuncia y búsqueda inteligente de soluciones, donde no impere la lógica del mercado. Es un problema que nos impele a asumir el rol ciudadano de la Universidad pero, propongo, no actuar bajo el signo de la ciudadanía de nuestros tiempos: el de una "ciudadanía neoliberal".
Leo esto y suena a populista, créanme no lo hago con ese fin barato. Lo planteo porque soy primero papá y tengo un hijo que adoro y se preocupa por este asunto; y porque soy profesor que siente que el cariño por sus alumnos implica asumir estas responsabilidades. A mi hijo y a mis alumnos les diría lo mismo que Ángeles Mastretta en su artículo: no están solos. No es sólo su problema, sino también es nuestro. Habrá una solución, ya verán. No la logro visualizar, pero confío que en el concierto de voluntades e ingenios tanto de la sociedad civil como de la académica encontraremos la ruta que perdimos en algún momento. Hay que arremangar las camisas y ponerse manos a la obra, todos.
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